Cómo echar al administrador de fincas es una cuestión que suele plantearse cuando la comunidad ha perdido confianza en el despacho, existen retrasos persistentes, las cuentas no se entienden o simplemente la junta quiere cambiar de profesional. La decisión no la toma un vecino por su cuenta: debe canalizarse mediante los órganos de la comunidad y respetar la Ley de Propiedad Horizontal, la convocatoria y el contrato de prestación de servicios.
El artículo 13.7 de la Ley de Propiedad Horizontal establece que los cargos de los órganos de gobierno se nombran por un año salvo disposición estatutaria, y que pueden ser removidos antes de que termine el mandato por acuerdo de la junta reunida en sesión extraordinaria. Esto permite cesar al administrador, pero no elimina la necesidad de revisar las consecuencias contractuales del servicio profesional.
Esta guía explica cómo echar al administrador de fincas sin improvisar: cómo llevar el punto al orden del día, qué revisar antes de votar, cómo organizar el traspaso, qué documentación pedir y cómo evitar que un cambio mal preparado bloquee pagos, seguros o incidencias.
Resumen rápido: el cambio debe aprobarse correctamente en junta, quedar reflejado en acta y coordinarse con el contrato del profesional. Antes de votar, la comunidad debería tener claro el motivo, las condiciones económicas de salida, quién asumirá la gestión y cómo se entregará toda la documentación.
Si necesitas comunicar una decisión o solicitar documentación, parte de un escrito claro y verificable.
Cómo echar al administrador de fincas legalmente
La junta de propietarios es el órgano que nombra y puede remover al administrador. Esto significa que el presidente no debería sustituirlo unilateralmente como si fuera un proveedor cualquiera, salvo que exista una situación jurídica muy específica y asesoramiento que lo justifique. Lo ordinario es convocar la reunión, incluir el punto en el orden del día y votar.
La cómo echar al administrador de fincas —formulada correctamente, la cuestión de cómo realizar el cese— exige distinguir el cargo comunitario del contrato profesional. La junta puede acordar la remoción del cargo, pero el despacho puede tener pactadas condiciones de duración, preaviso o indemnización que deban analizarse por separado.
Antes de convocar, revisa estatutos, último acuerdo de nombramiento, contrato, propuesta de honorarios y actas recientes. Así sabrás cuándo fue designado, qué servicios se contrataron y si existe alguna cláusula que pueda afectar al coste del cambio.
| Documento | Qué comprobar | Por qué importa |
|---|---|---|
| Acta de nombramiento | Fecha y duración del cargo | Sitúa el mandato vigente |
| Contrato | Plazo, preaviso y servicios | Permite valorar consecuencias económicas |
| Estatutos | Reglas especiales de la comunidad | Pueden contener previsiones organizativas |
| Últimas cuentas | Saldo, pagos y pendientes | Facilita el traspaso |
Cómo llevar el cese al orden del día
La convocatoria debe permitir a los propietarios saber que se va a debatir el cambio. Fórmulas claras son “Cese del actual administrador y, en su caso, nombramiento de nuevo administrador” o “Renovación o sustitución del secretario-administrador”. Ocultar una decisión importante bajo un punto genérico de “ruegos y preguntas” genera inseguridad y puede abrir discusiones sobre la validez del acuerdo.
Si un propietario quiere impulsar cómo echar al administrador de fincas, debe canalizar su petición conforme a las reglas de convocatoria y participación de la LPH. En la práctica, hablar con el presidente y aportar una propuesta razonada es más útil que iniciar una campaña informal por mensajes.
Conviene adjuntar o poner a disposición información relevante: presupuesto del nuevo despacho, condiciones del contrato vigente y motivos objetivos. La junta decide mejor cuando puede comparar alternativas y no cuando el debate se limita a impresiones personales.
Qué mayoría necesita la comunidad
La LPH contiene reglas distintas según el tipo de acuerdo. Para el cese y nombramiento de cargos, la comunidad debe aplicar la regla que corresponda al acuerdo y a la convocatoria concreta. Si existe duda sobre cómputos, propietarios morosos, representaciones o mayorías, resulta prudente obtener asesoramiento antes de ejecutar el cambio.
No conviertas una guía general de cómo echar al administrador de fincas en una fórmula matemática automática. El resultado puede depender de asistentes, cuotas, segunda convocatoria y circunstancias del edificio. Lo importante es que el acta refleje quién participa, cómo se vota y cuál es el resultado.
Cuando la decisión es conflictiva, una redacción precisa del acuerdo es esencial. Debe quedar claro si se cesa al profesional con efecto inmediato o en una fecha, quién se nombra como sustituto y quién queda autorizado para coordinar la entrega documental.
| Aspecto | Qué revisar | Buena práctica |
|---|---|---|
| Convocatoria | Punto expreso de cese/nombramiento | Evitar decidirlo en ruegos y preguntas |
| Representaciones | Delegaciones válidas | Conservar justificantes |
| Morosidad | Derecho de voto según situación | Preparar listado antes de la junta |
| Acta | Resultado y fecha de efecto | Redacción inequívoca |
Revisar el contrato antes de echar al administrador
La relación con un administrador profesional suele acompañarse de un contrato de prestación de servicios. OCU recuerda que es habitual pactar un año prorrogable y condiciones de preaviso. Un cese del cargo no significa que todas las consecuencias contractuales desaparezcan automáticamente.
Al estudiar cómo echar al administrador de fincas, localiza cláusulas de duración, renovación, preaviso, trabajos extraordinarios pendientes, honorarios devengados y devolución de documentación. Si el contrato establece penalizaciones discutibles o plazos que parecen incompatibles con la LPH, no concluyas por tu cuenta: pide asesoramiento.
También revisa si existen servicios vinculados al despacho, como plataformas digitales, certificados, cuentas de correo o acceso bancario. El traspaso debe garantizar continuidad y seguridad, especialmente con credenciales y datos personales.
Cómo elegir al nuevo administrador antes del cese
Cambiar sin sustituto preparado puede dejar a la comunidad varios días o semanas sin una persona que atienda vencimientos. Lo ideal es comparar candidatos antes de la junta o, al menos, disponer de una solución provisional clara.
Pide propuestas homogéneas: cuota, juntas incluidas, horario, urgencias, gestión de morosidad, certificados, obras, visitas y herramientas digitales. Un precio bajo puede excluir servicios que después se facturan aparte. Nuestra guía sobre honorarios de administración de fincas ayuda a comparar conceptos.
Si el objetivo de cómo echar al administrador de fincas es mejorar transparencia, comprueba cómo presentará las cuentas el nuevo despacho, qué acceso tendrán presidente y propietarios y cómo se documentarán incidencias.
| Criterio | Pregunta al candidato | Señal positiva |
|---|---|---|
| Honorarios | ¿Qué incluye y qué se factura aparte? | Oferta desglosada |
| Atención | ¿Qué canales y tiempos maneja? | Protocolos claros |
| Cuentas | ¿Cómo se presentan saldos y facturas? | Trazabilidad |
| Traspaso | ¿Qué pide al administrador saliente? | Checklist documental |
Cómo organizar la entrega de documentación
El relevo no termina con la votación. La nueva administración necesita libro de actas, relación de propietarios, contratos, pólizas, certificados, cuentas, extractos, facturas, expedientes abiertos, documentación laboral y accesos digitales. Crea una lista y registra cada entrega.
Para ejecutar correctamente cómo echar al administrador de fincas, designa una persona de contacto —normalmente presidente o nuevo despacho— y acuerda un canal seguro. Evita compartir contraseñas por grupos de mensajería o enviar bases de datos completas sin control.
Si falta un documento, reclama por escrito de forma concreta. No esperes semanas para descubrir que el seguro ha vencido o que nadie tiene acceso a la banca. Los primeros días del cambio deben centrarse en continuidad operativa.
| Bloque | Documentos clave | Control de recepción |
|---|---|---|
| Gobierno | Libro de actas, estatutos, acuerdos | Inventario firmado o trazado |
| Economía | Extractos, saldos, presupuestos, facturas | Conciliación de cierre |
| Proveedores | Contratos y contactos | Vencimientos anotados |
| Digital | Certificados y accesos | Cambio de contraseñas |
| Incidencias | Obras, seguros y expedientes | Estado y próximo paso |
Qué pasa con la cuenta bancaria y los pagos
El cambio de administrador no debe paralizar suministros. Revisa quién tiene facultades bancarias, cómo se autorizan pagos y qué recibos están próximos. Si se modifica la operativa de banca electrónica, coordina con la entidad y conserva el rastro de las autorizaciones.
No cierres cuentas ni revoques accesos sin asegurar una alternativa. La comunidad sigue teniendo obligaciones frente a proveedores. En el proceso de cómo echar al administrador de fincas, la continuidad financiera es tan importante como recuperar archivos.
El nuevo despacho debería conciliar el saldo inicial con el cierre entregado. Si aparece una diferencia, documenta movimientos pendientes antes de atribuir responsabilidades.
Qué hacer si el administrador no colabora
Empieza por requerimientos concretos y por escrito. Identifica el acuerdo de cese, la fecha y la documentación pendiente. Evita convertir el intercambio en una discusión personal. El objetivo es recuperar información y garantizar continuidad.
Si la falta de colaboración persiste, el presidente y la comunidad pueden necesitar asesoramiento jurídico. La respuesta dependerá de lo que falte, del contrato y del daño que produzca la retención. Una guía sobre cómo echar al administrador de fincas no sustituye el análisis de un expediente concreto.
Si el profesional está colegiado, consulta además el colegio territorial para conocer los canales disponibles. Mantén todos los justificantes de entrega y solicitudes.
Vídeo sobre el cambio de administrador
Este vídeo explica aspectos prácticos de un cambio de administrador en una comunidad y complementa los pasos anteriores.
Errores al decidir cómo echar al administrador de fincas
Uno de los errores más comunes es anunciar el cese antes de que exista un acuerdo válido. Otro es negociar con un nuevo despacho sin aclarar cuándo termina el contrato actual. También genera problemas ejecutar el cambio sin inventario documental.
Evita presentar acusaciones graves en la junta si no están documentadas. Si existen sospechas de irregularidades, separa la decisión organizativa de cualquier reclamación legal y conserva pruebas. El cese puede ser conveniente sin necesidad de convertirlo en una imputación.
Un tercer error es centrarse solo en el precio. Si la comunidad cambia por falta de atención, elegir una oferta más barata con menos recursos puede reproducir el mismo problema.
Plan de transición de 30 días
La primera semana sirve para formalizar acuerdos, notificar al despacho saliente y coordinar la entrega. La segunda se dedica a cuentas, bancos, contratos y accesos. La tercera, a revisar incidencias y proveedores. La cuarta, a comunicar a propietarios los nuevos canales y cerrar pendientes del traspaso.
En todo el proceso de cómo echar al administrador de fincas, utiliza un listado compartido entre presidente y nuevo despacho. Marca entregado, revisado y pendiente. Ese sencillo control reduce mucho la posibilidad de olvidar asuntos.
Si el cierre coincide con una obra, reclamación judicial o renovación importante, dedica una reunión específica a ese expediente. Los asuntos complejos no deberían quedar resumidos en una línea de traspaso.
| Periodo | Prioridad | Resultado esperado |
|---|---|---|
| Días 1–7 | Acuerdo, notificación y calendario | Cambio formalizado |
| Días 8–14 | Cuentas, bancos y contratos | Operativa financiera controlada |
| Días 15–21 | Incidencias y proveedores | Pendientes identificados |
| Días 22–30 | Comunicación y cierre | Nueva gestión estabilizada |
Casos prácticos sobre cómo echar al administrador de fincas
Cuando la comunidad está satisfecha con la contabilidad pero no con la atención, cómo echar al administrador de fincas puede sustituirse primero por una revisión de servicio. Si el despacho acepta tiempos de respuesta y canales claros, quizá el cambio no sea necesario.
Si existen errores económicos repetidos, cómo echar al administrador de fincas requiere preparar antes una conciliación y copias de toda la información. Cambiar de profesional sin entender los saldos puede trasladar el problema al nuevo despacho.
Cuando el contrato está cerca de vencer, cómo echar al administrador de fincas suele ser más sencillo de organizar porque la comunidad puede coordinar el acuerdo con la fecha de renovación. Aun así, revisa preavisos.
Si hay una urgencia técnica durante el traspaso, cómo echar al administrador de fincas pasa a segundo plano durante unas horas: primero hay que proteger personas y edificio y dejar claro quién autoriza la actuación.
Cómo preparar una comparativa de nuevos despachos
Antes de votar el cambio, pide propuestas que puedan compararse. Utiliza la misma ficha de la comunidad para todos los candidatos e incluye viviendas, locales, ascensores, personal, garaje, zonas comunes, obras abiertas y nivel de morosidad. Si cada despacho recibe información distinta, los precios no serán comparables.
Solicita que la oferta separe cuota ordinaria y trabajos extraordinarios. También debería explicar cuántas juntas incluye, cómo gestiona urgencias, qué herramientas utiliza y qué documentación solicita en el traspaso. Esta información evita decidir únicamente por una diferencia pequeña en la mensualidad.
Cómo comunicar el acuerdo al despacho saliente
Una vez adoptado el acuerdo, notifícalo por un canal que permita dejar constancia y señala la fecha efectiva del cese. La comunicación debería identificar a la comunidad, referirse al acuerdo de junta y designar a la persona que coordinará la entrega documental. No es necesario convertirla en una carta de reproches.
Si el contrato contiene preaviso o condiciones económicas, menciona que se revisarán conforme a lo pactado. Cuando exista discrepancia, separa la discusión contractual de la entrega de documentación necesaria para que la comunidad siga funcionando.
Cómo elaborar un inventario de traspaso
Divide el inventario en gobierno, economía, proveedores, seguros, personal, expedientes y accesos digitales. Cada línea debe indicar si el documento se ha recibido, en qué formato y qué falta. La lista facilita que presidente y nuevo despacho trabajen sobre la misma información.
Los asuntos abiertos necesitan una ficha adicional con último contacto, siguiente paso y fecha límite. Una obra, un siniestro o una reclamación de morosidad no pueden quedar escondidos dentro de una carpeta sin contexto.
Cómo coordinar el cambio con el banco y los proveedores
Revisa autorizaciones bancarias, domiciliaciones y próximos pagos. No retires accesos antes de que exista una alternativa operativa. Si la entidad necesita documentación del nuevo nombramiento, tramítala con tiempo para evitar que una factura esencial quede sin pagar.
Comunica también el nuevo contacto a seguros, ascensor, limpieza, mantenimiento y otros proveedores recurrentes. No hace falta renegociar todos los contratos durante la primera semana; la prioridad es que sepan dónde enviar avisos y facturas.
Cómo revisar las cuentas recibidas
El nuevo despacho debería conciliar saldo contable y bancario a fecha de corte. Anota recibos devueltos, remesas en curso, transferencias pendientes y facturas aún no pagadas. Una diferencia no significa necesariamente un error: puede existir un desfase temporal que deba explicarse.
Si aparecen movimientos sin soporte, solicita justificantes por escrito y conserva la respuesta. La revisión inicial no tiene que convertirse en una auditoría exhaustiva, pero sí debe permitir empezar la nueva gestión con una cifra de apertura comprensible.
Cómo tratar los asuntos conflictivos durante la transición
Si la comunidad cambia de profesional por un conflicto, evita mezclar la reclamación con todas las tareas del relevo. Designa un expediente separado para honorarios, documentos discutidos o posibles responsabilidades, y deja que el resto de la operativa avance.
Esta separación reduce tensión y protege los intereses comunitarios. El nuevo administrador puede recibir contratos y cuentas mientras el presidente o la asesoría resuelven una discrepancia concreta con el despacho anterior.
Cómo informar a propietarios y empleados
Los propietarios necesitan saber desde qué fecha cambia el contacto, qué correo utilizar y a quién comunicar incidencias. Un mensaje breve suele bastar. Si existen empleados de la comunidad, informa también de la persona responsable de nóminas, vacaciones y cuestiones laborales.
No publiques detalles del conflicto salvo que sean necesarios para la decisión comunitaria. La comunicación de transición debe centrarse en continuidad y canales de atención.
Cómo comprobar que el cambio ha quedado cerrado
Un mes después del relevo, presidente y nuevo despacho pueden revisar cinco puntos: saldos, documentos pendientes, accesos, próximos vencimientos e incidencias heredadas. Si todos tienen responsable y fecha, la transición está bajo control.
Guarda el inventario y las comunicaciones de entrega en una carpeta específica. Esa documentación resultará útil si aparece una factura atrasada o si meses después se discute si un archivo fue entregado.
Cómo preparar la comunidad antes del relevo
Un cambio funciona mejor cuando la comunidad llega a la junta con una alternativa real. Compara al menos dos propuestas si el mercado lo permite y pide que todas describan los mismos servicios. Esto evita elegir por una cuota mensual que parece baja pero excluye juntas, certificados, visitas o gestión de obras.
Antes de votar, prepara una ficha del edificio: número de viviendas y locales, empleados, ascensores, garajes, zonas comunes, morosidad, obras abiertas y volumen de incidencias. El nuevo despacho podrá presupuestar mejor y la comunidad reducirá el riesgo de recibir ofertas que cambien de precio al descubrir la carga real.
Revisa también los próximos noventa días. Si hay una renovación de seguro, una inspección técnica, una demanda o una obra importante, comunícalo a los candidatos. El relevo debe diseñarse alrededor de esos vencimientos, no ignorarlos.
Conviene decidir quién coordinará el cambio. Normalmente será el presidente con apoyo del nuevo administrador. Una única persona centraliza inventario, fechas y comunicaciones y evita que veinte propietarios pidan documentos por separado al despacho saliente.
Cómo verificar que el traspaso ha terminado de verdad
La entrega inicial rara vez cierra todos los detalles. Durante las primeras semanas pueden aparecer facturas que todavía no habían llegado, devoluciones bancarias, siniestros pendientes o documentos que estaban en manos de una asesoría externa. Mantén un listado de pendientes hasta que cada punto quede resuelto.
El nuevo administrador debería emitir una nota de recepción con diferencias detectadas. No tiene que ser una auditoría completa, pero sí señalar si faltan extractos, contratos, claves, actas o información de empleados. Esa nota protege a la comunidad y también al despacho entrante.
Comprueba que proveedores esenciales conocen el nuevo contacto y que los recibos siguen domiciliados correctamente. Verifica asimismo que las facturas se envían al nuevo correo y que la entidad bancaria ha actualizado personas autorizadas cuando proceda.
Un mes después, el presidente puede revisar con el nuevo despacho cinco puntos: saldo bancario, documentos pendientes, incidencias abiertas, próximos vencimientos y comunicación a propietarios. Si esos elementos están bajo control, el relevo puede considerarse estabilizado.
La sustitución no debería convertirse en una batalla personal. El objetivo de la comunidad es disponer de una gestión que funcione. Mantener comunicaciones profesionales, exigir lo necesario y evitar acusaciones sin prueba facilita recuperar documentos y cerrar la etapa anterior con menos costes.
Cómo comunicar el cambio a los propietarios
Una vez aprobado el relevo, envía una comunicación breve con fecha efectiva, datos del nuevo despacho y canales para incidencias. No hace falta detallar conflictos internos. La prioridad es que cada propietario sepa dónde enviar documentos, cómo domiciliar recibos y a quién llamar ante una urgencia.
Al explicar cómo echar al administrador de fincas, este paso suele olvidarse, pero una comunicación clara reduce semanas de correos cruzados y evita que información siga llegando al despacho anterior.
Qué revisar antes de votar el relevo
Antes de llevar el cambio a junta conviene separar descontento y causa concreta. Revisa el nombramiento, las condiciones económicas, la duración pactada, las actas recientes y los asuntos pendientes. Si existe un contrato de servicios, comprueba cláusulas de duración, preaviso y trabajos extraordinarios. La comunidad debe conocer las consecuencias de su decisión antes de votar, especialmente si puede existir una discusión sobre honorarios pendientes.
Prepara también una relación de tareas abiertas. Obras, siniestros, reclamaciones de morosos, contratos a punto de vencer y obligaciones periódicas no desaparecen porque cambie el profesional. El objetivo de la transición es que cada asunto tenga documentación, estado y responsable, de modo que el nuevo despacho pueda continuar sin reconstruir meses de trabajo.
Cómo organizar la entrega al nuevo despacho
Una transición ordenada comienza con un inventario. Incluye libros y actas, contratos, contabilidad, saldos bancarios, facturas, pólizas, expedientes técnicos, datos de proveedores, documentación laboral cuando exista y procedimientos judiciales o reclamaciones abiertas. No basta con entregar una carpeta genérica: debe poder comprobarse qué se recibió y qué quedó pendiente.
Si parte de la información está en plataformas digitales, identifica exportaciones, usuarios institucionales y documentos que deben conservarse. Las credenciales personales de un trabajador o profesional no se transfieren; lo correcto es habilitar nuevos accesos o entregar los mecanismos institucionales correspondientes. También debe respetarse la normativa de protección de datos durante el traspaso.
Qué hacer si existen facturas o trabajos pendientes
El cese no borra automáticamente obligaciones económicas válidas. Antes de cerrar la relación, revisa la última factura ordinaria, trabajos extraordinarios aprobados y gastos adelantados que puedan estar justificados. La comunidad puede discutir conceptos con los que no esté de acuerdo, pero conviene hacerlo por separado de la entrega documental para no bloquear innecesariamente la continuidad del servicio.
Cuando hay discrepancia, documenta importe, concepto, acuerdo y posición de cada parte. El nuevo administrador no debería decidir por sí solo si una deuda es válida; puede ayudar a ordenar la información para que la junta o el asesor correspondiente tome la decisión adecuada.
Cómo comunicar el cambio a propietarios y proveedores
Una comunicación breve evita confusión. Indica la fecha efectiva, datos del nuevo despacho, canales de contacto y cualquier cambio en la forma de pago de cuotas. Si se modifica la cuenta bancaria o el sistema de domiciliación, utiliza canales seguros y verifica la información antes de pedir a los propietarios que actúen.
Los proveedores también necesitan saber quién será el interlocutor a partir de la fecha del relevo. Sin esa comunicación pueden enviarse facturas al despacho anterior, perderse avisos o retrasarse mantenimientos. Un listado de proveedores con teléfono, correo, contrato y próximo vencimiento simplifica mucho esta fase.
Cómo comprobar que el relevo ha terminado de verdad
El cambio no termina el día en que se entrega una carpeta. Durante las semanas siguientes conviene revisar que el nuevo despacho puede operar con normalidad: acceso a cuentas, proveedores identificados, contratos localizados, recibos preparados y expedientes abiertos con documentación suficiente. Si algo falta, cuanto antes se detecte más fácil será recuperarlo.
Una lista de verificación firmada por presidente y nuevo administrador ayuda a cerrar la transición. Puede incluir saldo conciliado, libros, pólizas, contratos, certificados, expedientes judiciales, datos de empleados y próximos vencimientos. No es una garantía absoluta de que no aparezca después un documento pendiente, pero reduce mucho la incertidumbre.
Cuando todo esté controlado, informa a la junta de los faltantes relevantes y del plan para resolverlos. Esa comunicación evita que el cambio se convierta en una cadena de reproches y centra la atención en la continuidad de la comunidad.
Antes de archivar el expediente de transición, comprueba además que el presidente dispone de los datos de contacto actualizados, que los proveedores principales conocen al nuevo interlocutor y que no queda ninguna convocatoria, pago periódico o inspección obligatoria sin responsable asignado.
Conclusiones
Cómo echar al administrador de fincas exige un acuerdo comunitario bien convocado, revisión del contrato y un traspaso ordenado. La posibilidad de remover el cargo antes de terminar el mandato existe en la LPH, pero la comunidad debe valorar las condiciones profesionales pactadas y evitar decisiones improvisadas.
El cambio funciona mejor cuando se prepara antes de votar: nuevo despacho comparado, inventario documental, calendario, control de cuentas y comunicación. El objetivo no es solo cesar a alguien, sino mantener la comunidad operativa desde el día siguiente.
Preguntas frecuentes
¿Quién puede echar al administrador de fincas?
La decisión corresponde a la junta de propietarios mediante el acuerdo que proceda. Un propietario individual no puede sustituir por sí solo al administrador de la comunidad.
¿Se puede cesar antes de que termine el año?
La LPH permite remover los cargos antes de que termine el mandato mediante acuerdo de la junta reunida en sesión extraordinaria. Revisa además el contrato profesional.
¿Hay que indemnizar al administrador?
Depende de las condiciones contractuales, del momento del cese y de las circunstancias. No presupongas una indemnización ni su inexistencia sin revisar contrato y asesoramiento.
¿Qué documentación debe entregar?
La necesaria para continuar la gestión: actas, cuentas, contratos, pólizas, facturas, certificados, expedientes, datos de proveedores y accesos, entre otros.
¿Puede negarse a entregar el libro de actas?
La documentación de la comunidad debe quedar disponible para su gestión. Si existe bloqueo, realiza un requerimiento documentado y busca asesoramiento.
¿Es mejor nombrar al nuevo administrador en la misma junta?
Normalmente facilita la continuidad, siempre que los propietarios dispongan de información suficiente sobre la propuesta y el punto figure correctamente en la convocatoria.
¿Puede el presidente cambiarlo sin junta?
Como regla general, el nombramiento y cese del administrador corresponde a la junta. Situaciones excepcionales deberían analizarse con asesoramiento específico.
¿Dónde puedo consultar la ley?
La Ley 49/1960 sobre Propiedad Horizontal está disponible en el BOE con su texto consolidado.